Guía de Supervivencia Zombie, Parte 1 Mitos Y Realidades

3 02 2010

Nota: El siguiente contenido forma parte de la Obra literaria The Zombie Survival Guide de Max Brooks

Guía de Supervivencia Zombie

  • Los no-muertos: MITOS Y REALIDADES
    • Solanum: El VIRUS
    • Fuente. . . Síntomas. . . Transferencia. . . De especies cruzadas,
    • Infección. . . Tratamiento. . . Reanimación del ya fallecido
    • Atributos Zombi
    • Capacidades físicas. . . Patrones de comportamiento
    • El Voodoo Zombie
    • Los Zombies de Hollywood
    • Brotes
    • Clase 1. . . Clase 2. . . Clase 3. . . Clase 4
    • Detección

Los No muertos: Mitos y realidad.

Zom-bie (Zom´be) 1-Cuerpo animado que se alimenta para vivir de carne humana 2-Hechizo vudú que levanta a los muertos. 3-Dios serpiente del vudú 4-Alguien que se mueve y/o actúa como un “Zombie” (Palabra de origen africano occidental)

¿Qué es un zombie? ¿Cómo son creados? ¿Cuáles son sus fuerzas y debilidades? ¿Porque son hostiles a la humanidad? Antes de discutir ninguna técnica de supervivencia, debes primero aprender que es de lo que estas tratando de sobrevivir.

Debemos empezar separando los hechos de la ficción. Los muertos vivientes no son para nada una obra de la magia negra o de otro tipo de fuerza sobrenatural. Su origen proviene de un virus conocido como Solanum, una palabra latina usada por Jan Vanderhaven, el primero en descubrir la plaga.

SOLANUM: EL VIRUS

El Solanum funciona viajando a través del torrente sanguíneo, del punto inicial de entrada al cerebro. Aunque todavía no está plenamente comprendido, el virus usa las células del lóbulo frontal para reproducirse, destruyéndolas en el proceso. Durante este periodo, todas las funciones corporales cesan de funcionar. Al pararse el corazón, el sujeto ya está considerado “muerto”. El cerebro, no obstante, permanece vivo pero en trance, mientras el virus muta sus células en un órgano completamente nuevo. El rasgo más crítico de este nuevo órgano es su independencia para funcionar del suministro de oxigeno. Eliminando la necesidad de este importante recurso, el cerebro no-muerto puede utilizar, sin ser dependiente del todo, el complejo mecanismo de apoyo del cuerpo humano.

Una vez la mutación se ha completado, el nuevo órgano reanima el cuerpo de una forma que guarda poco parecido al cadáver original. Algunas funciones corporales se mantienen constantes, otras operan con capacidades modificadas completamente, Este nuevo organismo es un zombie, un miembro de los muertos vivientes.

1-Fuente

Desafortunadamente, la extensa investigación tiene que hallar todavía un ejemplo aislado del Solanum en la naturaleza. El agua, el aire, y el suelo de todos los ecosistemas se ha revelado como negativo, así como su correspondiente fauna y flora. En el momento en que se escribe esto, la búsqueda continúa.

2-Síntomas

La tabla temporal que aparece abajo describe el proceso de un humano infectado (el cual puede durar mas o menos horas, dependiendo del individuo)

Hora 1: Dolor y decoloración (marrón-púrpura) del área infectada. Inmediata coagulación de la herida.

Hora 5: Fiebre (entre 99 y 103 grados Fahrenheit) enfriamiento, ligera demencia, vómitos, agudo dolor en las articulaciones.

Hora 8: Agarrotamiento de extremidades y del área infectada, aumento de la fiebre (103-106 grados) aumento de la demencia, perdida de coordinación muscular.

Hora 11: Parálisis de la parte inferior del cuerpo, agarrotamiento total, ritmo cardiaco bajo.

Hora 16: Coma

Hora 20: Paro cardiaco. Actividad cerebral: 0

Hora 23: Pre animación.

3-Transmisión

Solanum es 100% transmisible y 100% letal.

Afortunadamente para la raza humana, el virus jamás se transmite por agua o por el aire. No se conoce ningún caso entre humanos de contagio por elementos de la naturaleza. La infección solo es posible a través del contacto directo con fluidos orgánicos. Un mordisco de zombie, a pesar de ser el más reconocible de los modos de transmisión, no es el único. Algunos seres humanos han sido infectados al rozar con heridas abiertas con un zombie, o al haber sido salpicados por los restos de uno tras una explosión. La ingestión de carne infectada sin embargo, resulta en la muerte, en lugar de la infección. La carne de los infectados ha demostrado ser altamente toxica.

Ninguna información -Histórica, experimental o de ningún otro tipo- ha dado resultados acerca de la posible relación sexual entre un humano y un espécimen zombie, pero como previamente hemos dicho, la naturaleza del Solanum sugiere un alto riesgo de infección. Las advertencias contra un acto así suelen ser inútiles, porque las únicas personas que se arriesgarían a hacer algo así suelen preocuparse poco por su propia seguridad.

Muchos han argumentado que, dada la naturaleza congelada de los fluidos corporales de los no muertos, las posibilidades de infección de una herida no producida por un mordisco son bajas. Sin embargo, debería recordarse que un solo microorganismo es suficiente para empezar de nuevo el ciclo.

4-Infección inter-especies

El Solanum es letal para todas las criaturas vivientes, sin importar su tamaño, raza o ecosistema. La pre animación, no obstante, solo aparece en seres humanos. Los estudios han demostrado que el Solanum al infectar el cerebro de un no humano, a las pocas horas de morir su anfitrión el virus también muere, volviéndose así los restos seguros para su manejo. Los animales infectados, mueren antes de que el virus pueda replicar sus funciones corporales. Infecciones provenientes de insectos como los mosquitos pueden desestimarse. Los experimentos han demostrado también que todos los insectos parasitarios pueden sentir y se mantienen alejados de un “anfitrión” no muerto el 100% de las ocasiones.

5-Tratamiento

Una vez un humano ha sido infectado, poco hay que se pueda hacer por él o ella. Al ser el Solanum un virus y no una bacteria, los antibióticos no pueden combatirlo. La inmunización, única manera de combatir un virus, es en este caso inútil, puesto que incluso la más mínima dosis conduce a una infección letal completa. La investigación genética está trabajando en ello. Los objetivos van desde intentar conseguir anticuerpos humanos más poderosos, a estructuras celulares más resistentes, a un contravirus diseñado para localizar y eliminar al Solanum. Estos y otros, tratamientos más radicales están todavía en sus primeros estadios, sin perspectivas de éxito en un futuro inmediato.

Las experiencias en el campo de batalla, han conducido a la inmediata amputación de la extremidad infectada, pero estos tratamientos son dudosos, con menos de un 10% de posibilidades de éxito. El humano infectado está condenado desde el momento en que el Solanum entra en su torrente sanguíneo. El infectado debe elegir el suicidio, recordando que el cerebro debe ser eliminado primero. Hay registros de casos en los que sujetos recientemente infectados, a pesar de morir a causas ajenas al virus, son reanimados. Estos casos suelen ocurrir cuando la defunción se produce a partir de la 5ª hora de infección.

En cualquier caso, hay que deshacerse del cuerpo de una persona muerta después de haber sido mordida o infectada por los no muertos.

6-reanimación del ya fallecidos.

Se ha sugerido en ocasiones que los cadáveres humanos recientes pueden reanimarse si el solanum entra en ellos. Esto es una falacia. Los Zombies ignoran el tejido necrótico y por consiguiente, no pueden transmitirles el virus. Experimentos conducidos tras la segunda guerra mundial han probado que inyectar Solanum a un cadáver es inútil porque el riego sanguíneo estancado no puede transportar el virus al cerebro. Inyectarlo directamente en un cerebro muerto es igualmente inútil, ya que las células inertes no pueden reaccionar con el virus. El Solanum NO crea vida, solo la altera.

ATRIBUTOS ZOMBIE

1. Cualidades Físicas

Demasiado a menudo, se ha dicho de los no muertos  poseen poderes sobrehumanos: fuerza extraordinaria, velocidad vertiginosa, telepatía, etc. Las historias van desde zombis volando por el aire a escalar superficies verticales como las arañas. Aunque estos rasgos pueden venir bien para dramas fascinantes el monstruo individual está lejos de ser un demonio mágico y omnipotente. No hay que olvidar nunca, que el cuerpo de un no muerto es, para todos los propósitos prácticos, humano. Los cambios que ocurren, están en la manera en que este cuerpo, nuevo y reanimado es usado por el ahora infectado cerebro. No hay modo de que el zombi vuele a no ser que el humano que solía ser pudiera volar.

Lo mismo es para la proyección de campos de fuerza, tele transportación, movimiento a través de objetos sólidos, transformación en lobo, aliento de fuego, o toda la variedad de talentos místicos atribuidos a los muertos vivientes. Imagina el cuerpo humano como una caja de herramientas. El cerebro sonámbulo tiene esas herramientas y sólo esas a su disposición. No puede crear otras nuevas del aire. Pero sí puede, como veremos, utilizar estas herramientas en combinaciones poco corrientes o llevar su durabilidad más allá de los límites humanos.

A. Vista

Los ojos del zombi no son distintos de los del humano normal. Mientras que siguen siendo capaces de transmitir señales visuales al cerebro, el cómo el cerebro interpreta estas señales es otro asunto. Los estudios no son concluyentes en cuanto a las habilidades visuales de los zombis.

Pueden ubicar presas a distancias comparables a las de los humanos, pero si pueden diferenciar entre un humano y uno de su propia especie es algo todavía a debatir. Una teoría sugiere que los movimientos hechos por humanos que son más rápidos y suaves que lo de los no muertos es lo que causa que destaquen al ojo del zombi. Se han llevado a cabo experimentos en los cuales humanos han intentado confundir a los monstruos cercanos mediante la imitación de sus movimientos y la adopción de un arrastrar de pies cojeante y torpe.

Hasta la fecha ninguno de estos intentos ha tenido éxito. Se ha sugerido que los zombis poseen visión nocturna, un hecho que explicaría su destreza en la caza nocturna. Esta teoría ha sido puesta en evidencia por el hecho de que todos los zombis son expertos comedores nocturnos, incluso aquellos sin ojos.

B. Oído

No haya duda de que los zombis tienen un excelente oído. No sólo pueden detectar un sonido, sino que además pueden determinar su dirección. El rango básico de detección parece ser el mismo que el de los humanos. Los experimentos con frecuencias extremadamente altas y bajas han dado resultados negativos. Las pruebas también han demostrado que los zombis son atraídos por cualquier sonido, no sólo por aquellos hechos por criaturas vivas. Se ha demostrado que los monstruos advierten sonidos ignorados por los humanos vivos. La más probable, aunque no demostrada, explicación, es que los zombis dependen de todos sus sentidos por igual. Los humanos están orientados hacia la visión desde el nacimiento, dependiendo de otros sentidos solamente si el primario se pierde. Quizás ésta no sea una desventaja compartida por los muertos vivientes. De ser así, explicaría su habilidad para cazar, luchar y alimentarse en la más total oscuridad.

C. Olfato

A diferencia del oído, los zombis tienen un sentido del olfato más agudo. En ambas situaciones, de combate y pruebas de laboratorio, han sido capaces de distinguir el olor de una presa viva entre todos los demás. No se conoce que secreción en particular señala la presencia de la presa: sudor, feromonas, sangre, etc. En el pasado, gente buscando moverse de manera desapercibida a través de zonas infectadas han intentado “enmascarar” su aroma humano con perfumes, desodorantes y otros productos químicos de olor fuerte.

Ninguno tuvo éxito. Se están haciendo ahora experimentos para sintetizar los olores de las criaturas vivas como señuelo o incluso como repelente de los muertos vivientes. Aún estamos a años de lograr un producto correcto.

D. Gusto

Poco se sabe acerca de las alteradas papilas gustativas de los muertos vivientes. Los zombis tienen la habilidad para distinguir entre la carne humana y la animal y prefieren la primera. Los monstruos también tienen la habilidad para rechazar la carroña en favor de la carne recién muerta. Un cuerpo humano que lleve muerto más que entre 12 y 18 horas será rechazada como alimento. Lo mismo reza para cadáveres que han sido embalsamados o preservados de cualquier otra forma. Si esto tiene algo que ver con el “sabor” es algo de lo que aún no se tiene certeza. Puede tener que ver con el olor, o con otro sentido que aún no se ha descubierto.

El por qué exactamente la carne humana es preferida, es algo a lo que la ciencia todavía tiene que encontrar una respuesta para esta anonadante, frustrante y terrorífica cuestión.

E. Tacto

Los zombis no tienen, literalmente, sensaciones físicas. Todos los receptores nerviosos permanecen muertos tras la reanimación. Ésta es ciertamente su mayor y más terrorífica ventaja sobre los vivos. Nosotros, como humanos, tenemos la habilidad de experimentar dolor físico como señal de daño corporal. Nuestro cerebro clasifica tales sensaciones, las empareja con las experiencias que las provocaron y archiva la información como advertencia contra daños futuros. Es un don de la fisiología y del instinto que nos ha permitido sobrevivir como especie. Es por lo que valoramos virtudes tales como el coraje, que inspiran a las personas a llevar a cabo acciones a pesar de las señales de peligro. La incapacidad para reconocer y evitar el dolor es lo que hace a los muertos vivientes tan imponentes. Las heridas no serán notadas y por ello, no detendrán un ataque. Incluso si el cuerpo de un zombi está gravemente dañado, continuará atacando hasta que no quede nada.

F. Sexto Sentido

La investigación histórica, junto con las observaciones de campo y de laboratorio, han mostrado que los muertos vivientes han llevado a cabo ataques incluso con todos sus órganos sensoriales dañados o completamente descompuestos. ¿Quiere esto decir que los zombis poseen un sexto sentido? Quizás. Los humanos vivos utilizan menos del 5% de su capacidad cerebral. Es posible que el virus pueda estimular otra habilidad sensorial que haya sido olvidada por la evolución. Esta teoría es una de las más apasionadamente debatidas en la guerra contra los no muertos. Hasta la fecha, no se ha encontrado evidencia científica que sustente a ninguno de los dos bandos.

G. Curación

A pesar de las leyendas y las tradiciones antiguas, la fisiología de los no muertos ha demostrado que no poseen capacidades de regeneración. Las células dañadas continúan dañadas. Cualquier herida, no importa su tamaño o naturaleza, permanecerá igual durante la duración del cuerpo reanimado. Se han intentado una amplia variedad de tratamientos médicos para estimular el proceso de sanación en monstruos capturados. Ninguno alcanzó logro alguno. Esta incapacidad para auto repararse, algo que como seres vivos damos por sentado, es una grave desventaja para los no muertos. Por ejemplo, cada vez que hacemos un ejercicio físico, dañamos nuestros músculos. Con el tiempo, estos músculos se reconstruyen a una condición más fuerte que la anterior. La masa muscular de un monstruo permanecerá dañada, reduciendo su efectividad cada vez que se usa.

H. Descomposición.

La duración media de la “vida” de un zombi se estima que está entre los 3 y los 5 años. Cuando un cuerpo humano muere, su carne es atacada inmediatamente por billones de microorganismos. Dichos microorganismos siempre estuvieron presentes, en el entorno y dentro mismo del cuerpo. En vida, el sistema inmunológico se mantuvo como una barrera entre estos microorganismos y su objetivo. En la muerte, esta barrera es derribada.

Estos microorganismos se multiplican exponencialmente mientras proceden a alimentarse y por ello, destruyen el cuerpo a nivel celular. El olor y la decoloración asociados con cualquier carne en descomposición son los procesos biológicos de la acción de estos microbios. Cuando pides una carne “añeja”, estas pidiendo una pieza de carne que ha empezado a pudrirse, su anteriormente firme carne reblandecida por microorganismos que destruyen sus firmes fibras. En un corto período de tiempo, esa carne, al igual que un cadáver humano, se disolverá hasta no quedar nada, dejando atrás el material demasiado duro o sin nutrientes para ningún microbio, tales como huesos, dientes, uñas y pelo. Éste es el ciclo normal de la vida, el modo en que la naturaleza devuelve los nutrientes a la cadena alimenticia. Para detener este proceso y preservar el tejido muerto, se necesita colocarlo en un entorno inadecuado para las bacterias, tales como temperaturas extremadamente altas o bajas, en productos químicos tóxicos como el formaldehido, o, en este caso, saturarlo con Solanum.

Casi todas las especies de microbios envueltas en la descomposición humana corriente han rechazado repetidamente la carne infectada con el virus, embalsamando de manera efectiva al zombi. Si éste no fuera el caso, combatir a los muertos vivientes sería tan fácil como evitarles durante varias semanas o incluso días hasta que se pudrieran hasta los huesos. La investigación todavía tiene que hallar las causas exactas de esta condición. Se ha determinado que al menos algunas especies de microbios ignoran los efectos repelentes del Solanum -de otro modo los no muertos permanecerían perfectamente preservados para siempre. También se ha determinado que la humedad y la temperatura también juegan un importante papel. Es improbable que los no muertos que frecuentan los pantanos de Luisiana durante tanto como los que están en el frío y seco desierto del Gobi. Las situaciones extremas, tales como la congelación profunda o la inmersión en líquido preservativo, podrían, hipotéticamente, permitir la existencia de un espécimen no muerto durar indefinidamente. Es sabido que estas técnicas han permitido a los zombis funcionar durante décadas.

La descomposición no quiere decir que un muerto viviente simplemente desaparezca. La putrefacción puede afectar a varias partes del cuerpo en diferentes momentos. Se han encontrado especímenes con el cerebro intacto y el cuerpo casi desintegrado. Otros con el cerebro parcialmente putrefacto, pueden controlar algunas funciones corporales y tener completamente paralizadas otras. Una popular teoría ha circulado recientemente que trata de explicar las antiguas momias egipcias como uno de los primeros ejemplos de zombis embalsamados. Las técnicas de preservación le permitirían funcionar durante varios miles de años tras ser sepultados. Cualquiera con un rudimentario conocimiento del antiguo Egipto encontrará esta historia risiblemente incierta: ¡El paso más importante y complicado en la preparación de un faraón para su entierro era la extracción del cerebro.

I. Digestión

Evidencias recientes han desechado de una vez y para siempre que la carne humana sea el combustible de los no muertos. El tracto digestivo de un zombi está completamente inactivo. El complejo sistema que procesa el alimento, extrae los nutrientes y excreta los desperdicios no es un factor en la fisiología del zombi. Las autopsias llevadas a cabo en no muertos neutralizados han demostrado que su “alimento” permanece en su estado original, indigesto en todos los tramos del tracto. Esta materia parcialmente masticada y lentamente descompuesta seguirá acumulándose, según el zombi devora más víctimas, hasta que es forzada a través del ano o literalmente, revienta a través del estómago o del recubrimiento intestinal. Aunque este ejemplo más dramático es poco común, cientos de informes de testigos han confirmado que los zombis tienen la barriga distendida. ¡Se encontraron 95 kilos y medio de carne fresca en el sistema de un espécimen capturado y diseccionado. Incluso relatos excepcionales han confirmado que los zombis continúan alimentándose mucho tiempo después de que su tracto digestivo haya reventado.

J. Respiración

Los pulmones de los zombis continúan funcionando de modo que absorben aire y los expulsan del cuerpo. Este funcionamiento es el responsable del característico gemido del zombi. Sin embargo, lo que los pulmones y la química del cuerpo no logran llevar a cabo, es la extracción del oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono. Dado que el Solanum obvia la necesidad de ambas funciones, el sistema respiratorio humano entero queda obsoleto en el cuerpo de un monstruo. Esto explica como los muertos vivientes pueden “andar bajo el agua” o sobrevivir en entornos letales para los humanos. Sus cerebros, como se apuntó antes, no dependen del oxígeno.

K. Circulación

Sería impreciso decir que los zombis no tienen corazón. No sería impreciso, sin embargo, decir que no le encuentran ninguna utilidad. El sistema circulatorio de los no muertos es poco más que una red de tubos inútiles rellenos de sangre congelada. Lo mismo se aplica al sistema linfático al igual que a otros fluidos corporales.

Aunque esta mutación podría parecer que da a los no muertos otra ventaja más sobre la humanidad, realmente se ha comprobado que es un don del cielo. La carencia de masa fluida previene la transmisión fácil del virus. De no ser así, el combate mano a mano sería casi imposible, ya que el defensor humano casi con certeza acabará salpicado de sangre y/o otros fluidos.

L. Reproducción

Los zombis son criatura estériles. Sus órganos sexuales están necrosados y son impotentes. Se han realizado intentos de fertilizar óvulos de zombi con esperma humano y viceversa. Ninguno ha tenido éxito. Los no muertos tampoco muestran deseo sexual, ni por su propia especie ni por los vivos.

M. Fortaleza

Los monstruos poseen la misma fuerza bruta que los humanos. Qué fuerza puede ser ejercitada depende mayormente de cada zombi individual. La masa muscular que una persona posea en vida será toda la que tenga una vez muerto. A diferencia de un cuerpo vivo, no se conoce que las glándulas adrenales funcionen en los muertos, denegando a los zombis la temporal explosión de potencia que los humanos disfrutamos.

La única ventaja que poseen los muertos vivientes es un sorprendente aguante. Imagina un entrenamiento, o cualquier otra actividad física. Las probabilidades son que el dolor y el agotamiento determinen tus límites. Estos factores no se aplican a los muertos. Continuarán una acción, con la misma energía dinámica, hasta que los músculos que la sustentan literalmente se desintegren. Mientras esto lleva a monstruos progresivamente más débiles, permite un primer ataque todopoderoso. Muchas barricadas que habrían agotado a tres o incluso cuatro seres humanos en buena forma física han caído ante la determinación de un único zombi determinado.

N. Velocidad

Los muertos “andantes” tienden a moverse perezosamente o cojeando. Incluso sin heridas ni en avanzada descomposición, su carencia de coordinación les dictamina un paso indeciso. La velocidad está determinada principalmente por la longitud de las piernas. Los monstruos más altos tienen una zancada más larga que sus contrapartes más bajos. Los zombis parecen incapaces de correr. Los más rápidos que se han observado, se mueven a una velocidad de apenas un paso cada 1.5 segundos. De nuevo, como con la fuerza, la ventaja de los muertos sobre los vivos es su carencia de fatiga. Humanos que creían que aventajaban a sus perseguidores no muertos, harían bien en recordar el cuento de la tortuga y la liebre, añadiendo, por supuesto, que en este caso la liebre tiene muchas probabilidades de ser comida viva.

O. Agilidad

El humano vivo medio posee un nivel de destreza un 90 por ciento mayor que el del monstruo más fuerte. En parte se debe a la rigidez del tejido muscular necrosado (de aquí su torpe andar). El resto es debido a sus primitivas funciones cerebrales. Los zombies tienen poca coordinación oculo – manual, una de sus mayores debilidades. Nadie ha observado a un zombi saltar, ni desde un lugar a otro ni simplemente arriba y abajo. El equilibrio sobre una superficie estrecha está similarmente más allá de sus habilidades. La natación también es una destreza reservada a los vivos. Se ha propuesto la teoría de que, si un cadáver no muerto se inflara lo suficiente como para elevarse hasta la superficie, representaría un peligro flotante. Esto es inusual, no obstante, ya que la lenta velocidad de descomposición no permite la acumulación de subproductos gaseosos. Los zombis que se internan o caen en cuerpos de agua se encontrarán, probablemente, vagando por el fondo hasta que eventualmente se disuelvan. Pueden ser acertados trepadores, pero sólo en ciertas circunstancias. Si un zombi detecta una presa por encima de él, por ejemplo, en el segundo piso de una casa, siempre intentará subir.

Los zombis intentarán escalar cualquier superficie sin importarle cuan impracticable o imposible sea. En todas salvo las situaciones más fáciles, estos intentos se han encontrado con el fracaso. Incluso en el caso de escaleras, cuando se requiere una sencilla coordinación mano a mano, solamente uno de cada cuatro zombis lo logrará.

2. Patrones de Comportamiento

A. Inteligencia

Ha sido probado, una y otra vez, que nuestra mayor ventaja sobre los no muertos es nuestra habilidad para pensar. La capacidad mental del zombie promedio está en algún punto próxima a la de un insecto. En ninguna ocasión han mostrado capacidad de usar la lógica o de razonar. El intentar realizar una tarea, fallar, y así por tanteo y error descubrir una nueva manera de solucionar el problema, es una característica común a casi todo el reino animal, pero que parece perdida entre los no muertos. Los Zombies han fallado repetidas veces pruebas de laboratorio de inteligencia establecidas para roedores. Un caso real mostró a un humano de pie al final de un puente derrumbado con varias docenas de zombies al otro extremo. Uno por uno, los no muertos se desplomaron por el borde del puente roto en un fútil intento de alcanzar al humano. En ningún momento alguno de ellos se dio cuenta de lo que pasaba e intento cambiar sus tácticas en ningún modo. Contrariamente a lo relatado en los mitos y las especulaciones, jamás se ha visto a los zombies usar herramientas de ningún tipo.

Incluso coger una piedra para usarla como arma esta mas allá de su comprensión. Esta simple tarea podría probar el proceso básico de pensamiento involucrado en darse cuenta de que la roca es un arma más eficiente que la mano desnuda. Irónicamente, la era de la inteligencia artificial nos ha permitido identificarnos mas fácilmente con la mente del zombie de lo que pudieran hacer nuestros ancestros. Con raras excepciones, incluso las mas avanzadas computadoras son incapaces de pensar por si mismas. Hacen lo que están programadas para hacer, nada más. Imaginen una computadora programada para realizar una sola función.

Esta función no puede ser detenida, pausada, modificada o borrada. No se pueden almacenar nuevos datos. No se pueden instalar nuevas órdenes. Esta computadora realizara la misma función una vez y otra y otra, hasta que su fuente de energía se agote. Esto es el cerebro zombie. Una machina monotarea, guiada por instintos que esta incapacitada para alterarse, y que solo puede ser destruida.

B. Emociones

Los sentimientos de cualquier tipo son desconocidos en los muertos vivientes. Cualquier tipo de guerra psicológica, desde intentos de enfurecerlos, a los de provocarles lastima o piedad han terminado en desastres. Alegría, tristeza, confianza, ansiedad, amor, odio, miedo; todos estos sentimientos y miles mas que son los que configuran el “corazón” humano son tan inútiles para los no muertos como el órgano del mismo nombre. ¿Quién sabe si es esto la mayor debilidad o la mayor fuerza de la humanidad? El debate continuara, y probablemente para siempre.

C. Recuerdos

Un concepto moderno es el de que el zombie retiene conocimientos de su anterior vida. Hemos oído historias de los muertos retornando a sus lugares de residencia o de trabajo, usando objetos y maquinas familiares o incluso mostrando actos de piedad a sus seres queridos. En realidad, no existe ni una pizca de pruebas que puedan apoyar algo tan deseable como esto.´

Los Zombies posiblemente no pueden guardar recuerdos de sus vidas pasadas, ni en su mente subconsciente o consciente ¡porque ninguna de ellas existe! Un necrófago no puede ser distraído por la mascota de la familia, por parientes vivos, el entorno familiar, etc. No importa que persona fuera en su anterior vida, esa persona se ha ido, reemplazada por un autómata sin mente que no tiene otro objetivo que alimentarse. Esto plantea la pregunta ¿porque los zombies prefieren las áreas urbanas al entorno rural? Primero, los no muertos no prefieren las ciudades, sino que simplemente permanecen donde fueron reanimados. Segundo, la principal razón por la que los zombies tienden a estar en las ciudades en lugar de desperdigarse por el campo es porque una zona urbana contiene la mayor concentración de presas.

D. Necesidades Físicas

Aparte del hambre los muertos no han mostrado ninguna de las necesidades o anhelos físicos de la vida mortal. Los zombies nunca han sido observados descansando o durmiendo en ninguna circunstancia. No reaccionan al frío o al calor extremo. En climas duros, nunca buscan refugios. Incluso algo tan sencillo como la sed, es desconocido para los no muertos. Desafiando todas las leyes científicas, el Solanum ha creado lo que puede ser descrito como un organismo completamente autosuficiente.

E. Comunicación

Los zombies no tienen habilidades para el lenguaje. Aunque sus cuerdas vocales deberían ser capaces de hablar, su cerebro no lo es. Su única capacidad vocal parece ser un profundo gemido. Este gemido es lanzado cuando los zombies identifican a su presa. El sonido se mantendrá bajo y estable hasta que el contacto físico se realice. Entonces aumentara su volumen y tono cuando el zombie comience su ataque. Este horripilante gemido, típicamente asociado a los muertos vivientes, sirve como grito de reagrupamiento para otros zombies, y como recientemente se ha descubierto, como potente arma psicológica.

F. Dinámica Social

Desde siempre han proliferado teorías que los nomuertos funcionan como una fuerza colectiva, desde un ejercito controlado por Satanás a un enjambre insecto controlado por feromonas, hasta la noción mas reciente de que llegan a consensos de grupo por telepatía. La verdad es que los zombies no tienen una organización social de la que poder hablar. No hay una jerarquía, ni cadena de mando, ningún tipo de colectivización. Una horda de nomuertos, sin importar su tamaño, sin importar su apariencia, es simplemente una masa de individuos. Si varios centenares de necrófagos convergen en la localización de una victima es porque cada uno ha sido conducido allí por su propio instinto. Los zombies parecen no darse cuenta de la presencia de sus iguales. Nunca se ha observado que uno de ellos reaccione a ningún nivel al ver a otro. Esto nos lleva de nuevo a la cuestión del sentido: ¿Como distingue un zombie entre uno de ellos de un humano, o otra presa a la misma distancia? La respuesta todavía tiene que ser encontrada. Los zombies toleran la presencia de sus iguales de la misma manera que si fueran objetos inanimados. Cuando chocan uno con otro no hacen ningún intento de comunicarse. Los Zombies que se están alimentando con el mismo cuerpo, darán tirones de la carne en cuestión antes de apartar a un competidor. Lo único que sugiere esfuerzos de grupo es lo visto en importantes ataques en enjambre. El gemido de un necrófago avisara a todos los que estén dentro del alcance sonoro. Una vez oyen el aullido, los otros muertos vivientes convergerán en su dirección. Un estudio inicial sostenía que esto era un acto consciente, que de alguna manera, los zombies “exploradores” avisaban a sus congéneres cuando encontraban una presa. Sin embargo, hoy sabemos que esto ocurre puramente por accidente, el ghoul que descubre una presa lo hace por instinto, no como forma de alerta.

G. Cacería

Los zombies son organismos migratorios, sin ambiciones por mantener territorios o el concepto de “hogar”. Viajaran millas, y quizás, dándoles tiempo continentes enteros en su búsqueda de alimento. Su patrón de caza es aleatorio. Los ghoules se alimentan de día y de noche. Pasaran a trabes de un área más que registrarla deliberadamente. Ciertas zonas o estructuras no parecen indicarles que son mas propicias para encontrar presas dentro de ellas. Por ejemplo, se sabe de algunos que han descubierto granjas o edificios rurales, mientras otros en el mismo grupo se han ido en otra dirección sin mirar siquiera.

Las zonas urbanas les toman mas tiempo para ser exploradas, por esta razón suelen permanecer más tiempo en áreas así, sin que un edificio tenga preferencia sobre otros. Los zombies parecen ser totalmente ajenos a su entorno. Por ejemplo, no mueven sus ojos en otras direcciones que puedan mostrarle nuevos objetivos. Se arrastraran tranquilamente durante miles de millas, deambulando sin un rumbo fijo, hasta que detecten una presa. Como se ha discutido antes, los no muertos poseen una habilidad asombrosa para dar en el clavo con la localización exacta de sus victimas. Una vez se ha tomado contacto, el anteriormente silencioso, inconsciente autómata, se transformara en algo muy parecido a un misil guiado. La cabeza se vuelve inmediatamente en dirección a su objetivo. La mandíbula cae, los labios se retraen, y, de las profundidades de su diafragma, llega el aullido. Continuara persiguiendo a su presa, parando solo si pierde el contacto, logra matarla, o es destruido.

H. Motivación

¿Porque tienen los no muertos a los vivos por presas? Si ya ha sido probado que la carne humana no tiene para ellos ninguna utilidad nutricional, ¿porque su instinto les guía a matar? La verdad nos evita. La moderna ciencia, combinada con los datos históricos, ha demostrado que los seres humanos no son la única delicia del menú no muerto. Los equipos de rescate que han entrado en una zona infestada han informado de manera contundente de que los no muertos habían acabado con todo signo de vida. Todas las criaturas, sin importar su  tamaño o especie pueden ser consumidas por los zombies atacantes. La carne humana, no obstante, será siempre preferible para ellos a cualquier otra… Un experimento consistió en ofrecer a un zombie dos cubos idénticos, uno con carne humana y el otro con carne animal. El zombie eligió repetidamente el cubo de carne

humana. Las razones para esto nos son desconocidas. Lo que si puede ser confirmado, mas allá de toda sombra de duda, es que el instinto inducido por el Solanum conduce al no muerto a matar y devorar toda criatura viviente que descubren. En esto no hay ningún tipo de excepción.

I. Matando a los muertos

Mientras que destruir a un zombie puede ser simple, esta lejos de ser algo fácil. Como ya hemos visto, los zombies no necesitan ninguna de las funciones fisiológicas que los humanos necesitan para sobrevivir. La destrucción o los daños graves, del sistema circulatorio, digestivo o respiratorio no afectaran lo mas mínimo a un miembro de los muertos vivientes, ya que estas funciones ya no tienen nada que ver con el “cerebro”. Simplemente, hay miles de formas de matar a un humano, y solo una de matar a un zombie. El cerebro debe ser eliminado, por todos los medios posibles.

J. Ocuparse de los desechos.

Los estudios han mostrado que el solanum puede seguir habitando el cuerpo de un zombie destruido durante casi 48 horas. Ejercite un cuidado extremo cuando este eliminando los cadáveres no muertos. La cabeza en particular posee el riesgo mas serio, dada su alta concentración del virus. Nunca maneje los restos de un zombie sin ropa de protección adecuada. Trátelo como a cualquier residuo toxico, altamente letal. La incineración es el método más seguro y efectivo. Deseche los rumores de que las pilas de zombies ardiendo pueden propagar el solanum con las nubes de humo, el sentido común dicta que ningún virus puede sobrevivir a un calor tan intenso, por no decir nada de una llamarada.

K. ¿Domesticación?

Reiterándonos, el cerebro zombie ha probado, de sobra, ser a prueba de alteraciones. Los experimentos, que varían de los químicos a los de cirugía, a los de ondas electromagnéticas han dado resultados negativos. Las terapias de modificación de la conducta y otros intentos de entrenar al muerto viviente como si de algún tipo de ganado se tratase han acabado igualmente en fracasos. De nuevo hay que decirlo: la maquina no puede ser reprogramada. O existe como es, o no existe.

EL VOODOO ZOMBIE

Si los zombis son creación de un virus y no de la magia negra, entonces ¿cómo se explica el así llamado “zombi vudú”, una persona que ha muerto, se ha levantado de su tumba y está condenado a pasar la eternidad como esclavo de los vivos? Sí, es cierto que la palabra “zombi” originalmente proviene de la palabra Kimbundu “nzúmbe”, un término para describir el alma de una persona muerta, y sí, los zombis y la zombificación son partes integrales de la religión Afrocaribeña conocida como vudú. Sin embargo, el origen del nombre es la única similitud entre el zombi vudú y el zombi vírico. Aunque se dice que los houngans (sacerdotes) vudú pueden convertir humanos en zombis mediante medios mágicos, la práctica está basada en la dura e incuestionable ciencia. El “polvo Zombi”, la herramienta empleada por el houngan para la zombificación, contiene una poderosa neurotoxina (los ingredientes exactos son un secreto guardado celosamente). La toxina paraliza temporalmente el sistema nervioso humano, creando un estado de hibernación extrema. Con el corazón, pulmones y todas las demás funciones corporales funcionando a niveles mínimos, sería comprensible que un forense inexperimentado declarara al sujeto paralizado como muerto. Muchos humanos han sido enterrados en un tal estado, sólo para despertarse en la honda oscuridad de sus ataúdes. ¿De modo que qué hace de este humano vivo un zombi? La respuesta es sencilla: el daño cerebral.

Muchos que han sido enterrados vivos rápidamente agotan el oxígeno dentro de sus ataúdes. Los que son recuperados (si tienen suerte) casi siempre sufren daños cerebrales por falta de oxígeno. Estas pobres almas se arrastran por ahí con pocas destrezas cognitivas o, por cierto, libre voluntad, y a menudo son confundidos con muertos vivientes. ¿Cómo distinguir entre el zombi vudú y el artículo auténtico? Los síntomas delatores son obvios.

1. Los zombis vudú muestra sentimientos. La gente que ha padecido daño cerebral inducido por el polvo zombi aún son capaces de experimentar todos los sentimientos normales humanos. Sonríen, lloran, incluso refunfuñan si se les daña o se les provoca de otro modo (algo que los zombis auténticos nunca harían).

2. Los zombis vudú muestran raciocinio. Como se ha declarado anteriormente, cuando un zombi auténtico se encuentra contigo inmediatamente se lanza hacia ti como una bomba inteligente. Un zombi vudú se tomará su tiempo para imaginarse quién o qué eres. Puede ser que se dirija hacia ti, puede ser que retroceda, puede ser que prosiga con su observación mientras su dañado cerebro intenta analizar la información que le llega. Lo que un zombi vudú no hará es elevar sus brazos, abrir la boca, dar rienda suelta a un demoníaco gemido y dar bandazos directamente hacia ti.

3. Los zombis vudú sienten dolor. Un zombi vudú que da un traspiés y cae indudablemente se agarrará su rodilla dañada y se quejará. Así mismo uno que haya sufrido alguna herida la cuidará o, al menos, tendrá conciencia de la existencia de la herida. Los zombis vudú no ignorarán los cortes profundos en su cuerpo como lo haría un zombi auténtico.

4. Los zombis vudú reconocen el fuego. Esto no es decir que tengan miedo de las llamas accesibles. Los que han sufrido un grave daño cerebral pueden no recordar lo que es el fuego. Se pararán a examinarlo, quizás incluso alcancen a tocarlo, pero retrocederán una vez que adviertan que causa dolor.

5. Los zombis vudú reconocen sus alrededores. A diferencia de los zombis auténticos, que sólo reconocen la presa, los zombis vudú reaccionarán a cambios súbitos en la iluminación, sonido, gusto u olor. Se ha observado a zombis vudú mirando la televisión o luces intermitentes brillantes, escuchando música, encogiéndose frente a los truenos e incluso advirtiendo la presencia de otro como ellos. Éste último hecho ha sido causa de varios casos de falsa identificación. Si los zombis en cuestión no hubieran reaccionado ante, hubieran podido ser exterminados accidentalmente.

6. los zombis vudú NO tienen hiper sentidos. Un humano que ha padecido los debilitantes efectos del polvo zombi es aún un humano que depende de la vista. No puede operar perfectamente en la oscuridad, escuchar pasos a 500 metros o percibir el olor de un ser vivo en el viento. Los zombis vudú pueden ser sorprendidos por alguien que camine a sus espaldas. Aunque, esto no es recomendable ya que un zombi asustado puede reaccionar furiosamente.

7. Los zombis vudú se pueden comunicar. Aunque no se da siempre el caso, muchos de estos individuos pueden responder a estímulos audiovisuales. Muchos comprenden palabras; incluso algunos comprenden oraciones sencillas. Muchos zombis vudú poseen la habilidad de hablar, sencillamente, por supuesto, y de manera poco frecuente durante conversaciones extensas.

8. Los zombis vudú se pueden controlar. Aunque no siempre es cierto, muchos humanos con daños cerebrales pierden mucha de su consciencia de si mismos, haciéndoles muy susceptibles a la sugestión.

Sencillamente gritándole a un sujeto que se pare o que se largue puede ser suficiente para librarse de un zombi vudú. Esto ha originado la peligrosa situación de confundir a la gente en la creencia de que podían controlar o entrenar a los zombis auténticos. Numerosas veces tercos humanos han insistido en que sencillamente podían ordenar a sus atacantes muertos vivientes que se detuvieran. Mientras que frías manos podridas atenazaban sus miembros y sucios dientes raídos mordían su carne, esta gente descubría, demasiado tarde, con que se las estaban viendo de verdad.

Estas directrices te darán una buena idea de como distinguir un zombi vudú de uno auténtico. Una nota final:

Los zombis vudú se encuentran casi siempre en el África subsahariana, el Caribe, América Central y Suramérica y el sur de los Estados Unidos. Aunque no es imposible encontrarse en cualquier sitio a alguien que ha sido convertido en zombi por un houngan, las probabilidades de tal encuentro son escasas.

LOS ZOMBIES DE HOLLYWOOD

Desde que el primer muerto viviente pasó a la pantalla plateada, su mayor enemigo no han sido los cazadores si no los críticos, eruditos, científicos, incluso ciudadanos preocupados todos han argumentado que estas películas describen a los muertos vivientes en un estilo irreal y fantástico. Armas visualmente abrumadoras, secuencias de acción físicamente imposibles, personajes con una vida más larga que la humana y sobretodo, mágicos, invencibles, incluso cómicos monstruos que han añadido su colorido al controvertido arco iris que son “Las Películas de Zombis”. Posteriores críticos argumentan que esta aproximación de “estilo sobre el contenido” al cine sonámbulo enseña a los espectadores humanos unas lecciones que les pueden llevar a la muerte en un encuentro real. Estos cargos tan serios exigen un defensa igualmente seria. Mientras que algunas películas están basadas en encuentros reales*, su objetivo, el objetivo de casi cualquier película de cualquier género, ha sido, ante todo, entretener. A no ser que discutamos los documentales puros (e incluso algunos de estos están “dulcificados”), los productores de películas se deben de tomar alguna licencia artística para hacer su trabajo más gustoso para la audiencia. Incluso las películas que están basadas en eventos reales sacrificarán la realidad pura por una buena narrativa. Ciertos personajes pueden ser una amalgama de individuos de la vida real. Otros pueden ser puramente de ficción para poder explicar ciertos hechos, facilitar la línea narrativa o simplemente, para añadir sabor a la escena. Se puede argumentar que el papel del artista es cuestionar, educar y deleitar a su audiencia. Esto puede ser cierto, pero intenta impartir conocimiento a una audiencia que se ha ido o se ha dormido en los primeros diez minutos de la película. Acepta esta regla básica de la producción de películas y entenderás por qué las películas de zombis de Hollywood se desvían, en algunos casos exageradamente, de la realidad en la cual están basadas. En pocas palabras, emplea estas piezas sacadas de las películas como sus creadores pretendían: una fuente de despreocupado entretenimiento temporal y no como una ayuda visual para tu supervivencia.

*En beneficio de los creadores de películas y/o de su situación, los títulos de las películas basadas en hechos reales han sido omitidos.

BROTES DE EPIDEMIA

Aunque cada ataque zombi es diferente, dado su número, terreno, reacción del populacho común, etc., su nivel de intensidad pude ser clasificado en cuatro niveles.

CLASE 1

Esta es una erupción a bajo nivel, normalmente en un país del tercer mundo o en una zona rural del primer mundo. El número de zombis en esta clase de brote varía entre uno y veinte. Las bajas humanas totales (incluyendo a los infectados) varían entre una y cincuenta. La duración total, desde el primer caso hasta el último (conocido) varían entre veinticuatro horas y catorce días. El área infectada será pequeña, no mayor de unos cuarenta kilómetros de radio. En muchos casos, las fronteras naturales determinarán sus límites. La respuesta será ligera, o exclusivamente civil o con alguna ayuda adicional de las fuerzas locales del orden. La cobertura mediática será leve, si se presenta. Si los medios están presentes, busca historias comunes como homicidios o “accidentes”. Este es el más común de los brotes y también el más fácil de pasar inadvertido.

CLASE 2

Las áreas urbanas o rurales densamente pobladas se incluyen en este nivel de erupción. El número total de zombis variará entre veinte y la centena. El número total de bajas humanas puede llegar a tanto como varios centenares. La duración de un ataque de Clase 2 puede no durar más que un brote de Clase 1. En algunas ocasiones, el mayor número de zombis activará una respuesta más inmediata. Un brote rural escasamente poblado puede extenderse a un radio de doscientos kilómetros, mientras que un brote urbano puede abarcar sólo varias manzanas. Busca una respuesta, aunque de bajo nivel, adicional militar, la Guardia Nacional en Estados Unidos o su equivalente en el extranjero. Lo más a menudo, así como por la facilidad de pánico, estas unidades tomarán un papel no combatiente, proveyendo asistencia médica, control de multitudes y soporte

logístico. Los brotes de Clase 2 casi siempre atraen a la prensa. A no ser que el ataque ocurre en un área auténticamente aislada del mundo, se informará de la historia. Esto no quiere decir, sin embargo, que la historia se relate con precisión.

CLASE 3

Una auténtica crisis. Los brotes de Clase 3, más que cualquier otro, demuestran la clara amenaza que conllevan los muertos vivientes. Los zombis se contarán por miles, abarcando un área de varios cientos de kilómetros. La duración del ataque y un posible y prolongado proceso de limpieza puede durar varios meses. No habrá oportunidad para un oscurecimiento o encubrimiento de la prensa. Incluso sin atención mediática, la enorme magnitud del ataque dejará demasiados testigos oculares. Esto es una batalla hecha y derecha, con las fuerzas del orden reemplazadas por unidades del ejército regular. Se declarará el estado de emergencia en la zona infectada, al igual que en las áreas vecinas. Prevé ley marcial, viajes restringidos, suministros racionados, servicios nacionalizados y monitorización estricta de las comunicaciones. Todas estas medidas, no obstante, se llevarán un tiempo en implementarse. La fase inicial será caótica mientras aquellos en el poder se hacen con el control de la crisis. Motines, saqueos y pánico generalizado se sumarán a sus dificultades, retrasando aún más una respuesta efectiva. Mientras esto sucede aquellos vivos que estén en las áreas infectadas estarán a merced de los no muertos. Aislados, abandonados y rodeados de monstruos, solamente dependerán de ellos mismos.

DETECCIÓN

Cada erupción de nomuertos, sin importar su clase, tiene un comienzo. Ahora que el enemigo ha sido definido, el siguiente paso es la alarma temprana. Saber lo que es un zombi no será de ayuda si eres incapaz de reconocer una brote antes de que sea demasiado tarde. Esto no conlleva construir un “Centro de Operaciones Zombi” en el sótano, clavar chinchetas en un mapa y amontonarse alrededor de la radio de onda corta. Todo lo que requiere es estar atento a señales que serían pasadas por alto por la mente no entrenada.

1. Homicidios en las que las víctimas fueron ejecutadas por decapitación o disparos en la cabeza. Ha ocurrido muchas veces: La gente reconoce un brote por lo que realmente es y toma el asunto en sus propias manos.

Casi siempre, estas personas son declaradas asesinos por la autoridad local y son perseguidos como tales.

2. Personas desaparecidas, particularmente en zonas salvajes o áreas inhabitadas. Presta especial atención a si uno o más miembros del equipo de búsqueda acaban desaparecidos también. Si la historia es televisada o fotografiada, presta atención para ver que nivel de armamento portan las partidas de recate. Algo más que un rifle por grupo podría indicar que esto es algo más que una simple operación de rescate.

3. Casos de “locura violenta” en los cuales el sujeto atacó a familiares o amigos sin el empleo de armas. Entérate si el atacante mordió o trató de morder a sus víctimas. Si fue así, ¿alguna de las víctimas está aún en el hospital? Intenta descubrir si alguna de las víctimas murió días después del mordisco.

4. Motines u otros disturbios civiles que comenzaron sin provocación u otra causa lógica. El sentido común dictará que la violencia de cualquier nivel en un grupo no ocurre por las buenas sin un catalizador, tales como tensión racial, acciones políticas o decisiones legales. Incluso la llamada “histeria de masas” siempre puede ser rastreada a una causa origen. Si no se puede encontrar ninguna, la respuesta puede descansar en cualquier parte.

5. Muertes basadas en enfermedad en las cuales la causa está indeterminada o parece altamente sospechosa. Las muertes por enfermedad infecciosa son inusuales en el mundo industrializado, en comparación a hace un siglo. Por esta razón, los brotes siempre salen en las noticias. Busca aquellos casos en los que la exacta naturaleza de la enfermedad es inexplicada. También permanece alerta acerca de explicaciones sospechosas tales como el virus del Nilo Oeste o la enfermedad de “las vacas locas”. Ambas podrían ser ejemplos de un encubrimiento.

6. Cualquiera de las anteriores en las cuales la cobertura informativa fuera prohibida. Un apagón total informativo es poco común en los Estados Unidos. Que ocurra uno debe de ser mirado como una bandera roja inmediata. Por supuesto, puede haber muchas otras razones aparte de una ataque de muertos vivientes. A pesar de todo, cualquier evento que provoque en un gobierno tan consciente de los medios informativos como el nuestro, a suprimir algo, merece una estrecha atención. La verdad, aparte de cual sea, no puede ser buena. Una vez que un evento ha tropezado con tus sensores, mantente al tanto del mismo. Apunta la ubicación y su distancia hasta donde estás. Presta atención a incidentes similares alrededor o cerca del lugar original. Si, en un plazo de días o semanas, estos incidentes ocurren, estúdialos cuidadosamente. Apunta la respuesta de las fuerzas del orden y de otras agencias gubernamentales. Si reaccionan con más fuerza con cada incidente, hay probabilidades de que se esté desarrollando un brote.

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4 responses

4 02 2010
Guia de Supervivencia Zombie « Thamur Chaos Edge

[…] Los no-muertos: MITOS Y REALIDADES […]

7 08 2010
yamile y coni

es verdd yo lo vivi yo sobribi ppppppppppppppor la policiaaa

7 08 2010
yamile y coni

en la rrera

13 12 2010
Demian

Ha espero que liberen un virus a si, muy pronto ojalas que eso sea lo que va a pasar en el 2012 !!! ^^
Por favor presidentes pónganse de acuerdo y liberen el virus ! \m/

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